... describiré cómo van las cosas con mi suéter infinito.
He descubierto que el hecho de que sea de punto bobo tiene sus ventajas:
- No necesito estar muy concentrada, no debo cambiar nunca el punto.
- Después de más de 60 vueltas, me he convertido en una profesional del bobo, o en una boba profesional.
- El diseño que crea es denso y prolijo, como un tapete.
Pero también tiene sus desventajas:
- Avanzo lentísimo, pues cada vuelta se alínea y entrega a la anterior como una pulga en un perro.
- Siendo un punto tan estrecho, descubrí ayer que sólo tapar uno de mis brazos lleva al menos 60 centímetros, lo que es igual a 200 vueltas o una barbaridad así.
Espero encontrar la cámara cuando llegue al hombro, para mostrarles esto que hago con el amor y la sorpresa de quien descubre en sus manos los hilos y nudos de la cultula. La qué? La cul-tu-la
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