miércoles, 11 de mayo de 2011

Como no encuentro mi cámara...

... describiré cómo van las cosas con mi suéter infinito.
He descubierto que el hecho de que sea de punto bobo tiene sus ventajas:
- No necesito estar muy concentrada, no debo cambiar nunca el punto.
- Después de más de 60 vueltas, me he convertido en una profesional del bobo, o en una boba profesional.
- El diseño que crea es denso y prolijo, como un tapete.

Pero también tiene sus desventajas:
- Avanzo lentísimo, pues cada vuelta se alínea y entrega a la anterior como una pulga en un perro.
- Siendo un punto tan estrecho, descubrí ayer que sólo tapar uno de mis brazos lleva al menos 60 centímetros, lo que es igual a 200 vueltas o una barbaridad así.

Espero encontrar la cámara cuando llegue al hombro, para mostrarles esto que hago con el amor y la sorpresa de quien descubre en sus manos los hilos y nudos de la cultula. La qué? La cul-tu-la

No hay comentarios:

Publicar un comentario